Caminas a mi lado, no te habías ido
amor de amores, amor adolescente
que ha regresado en el ocaso de mi vida.
No te quería dejar pasar por esa estrecha puerta
de la desilusión.
La sinrazón fue epítome de decisiones muertas antes de nacer.
La frustración sólo la excusa para impedir sentirte.
Saber
que toda la hierba otoñal se me estremece
sufriente de esta presencia inesperada
Se vuelve primavera, amor tan mío, nueva de ayer,
ternura florecida, renacida
para morir y vivir la última caída.
No hay comentarios:
Publicar un comentario