martes, 9 de febrero de 2016
Tuve un sueño.
Nada tan común entre los mortales a quiénes el dormir nunca se nos ha negado.
Te conté del niño, de las madres, te conté de la adustez en sus rostros y de la imposición de sus palabras.
Te conté de mis visiones y de mis realidades, de mis penas y de las tuyas,
Te conté de mis deseos de escapar, de mis pasiones, de mi odio,
de lo intangible de las palabras apresuradas, ganas,
las ganas de que las compartieras conmigo.
No te conté del secreto de ese sueño, ni de la voz baja ni de los susurros.
El secreto será secreto.
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