A propósito
de que el bullicio no apagará la voz del silencio de tu viaje
de que prendiste la luz de la esperanza peleando con tu sombra
de que en esa pirueta esquivaste la suerte para siempre
de que nuestros brazos no fueron suficientes, malabarista de la vida
de que pobre niño entristecido se te fue el aliento en el vacío
de que la vida te la debo y jamás te la podré pagar
de que tus ganas se rompieron en los porqués (sin respuestas)
de que no te hubiera podido responder al desencanto
de que sí te hubiera podido detener en el correr del vuelo
de que sí debimos abrirnos más el corazón
tan sólo guarda ayer estas palabras en tu mochila:
mi deuda sigue en pie.
No hay comentarios:
Publicar un comentario